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A. B. Yehoshua: identidad sefardí, exilio y forma narrativa

Los orígenes sefardíes de Yehoshua en Jerusalén influyeron en su escritura, pero su ficción se resiste a las fórmulas identitarias simples. El amante y El señor Mani recurren a voces cambiantes e historias familiares para explorar la vida judía a través del tiempo y el espacio.

Miriam Bernstein

Miriam Bernstein es el seudónimo de la sección Recursos de Hasbara. Cada artículo está documentado y citado.

A. B. Yehoshua nació en Jerusalén en 1936, en una familia sefardí de quinta generación. Su ficción aborda la vida judía en Israel y fuera de él mediante personajes, historias familiares y experimentos narrativos; no debe reducirse a una única tesis sobre la identidad sefardí o el exilio. La biografía del Instituto documenta sus orígenes en Jerusalén y su trayectoria.

Escenarios israelíes y de la diáspora

La biografía del Instituto indica que Yehoshua estudió literatura hebrea y filosofía en la Universidad Hebrea de Jerusalén, vivió y enseñó en París entre 1963 y 1967 y, más adelante, enseñó en la Universidad de Haifa. Sus ensayos abordaron la relación entre la vida israelí y la diáspora, pero sus novelas dan a ese debate formas y voces diversas.

El Instituto Israelí de Literatura Hebrea incluye su colección de ensayos Entre derecha e izquierda y distingue sus novelas de sus relatos breves como facetas separadas de su trayectoria. Tomar sus opiniones expresas como clave para interpretar a todos sus personajes simplificaría los libros: los personajes ficticios pueden discrepar de los argumentos del autor, complicarlos o ir más allá de ellos.

Cinco voces en El amante

El amante (Ha-Me’ahev, 1977) se organiza en seis secciones y cinco personajes principales que toman la palabra: Adam, su esposa Asya, su hija Dafi, Gabriel, el amante de Asya, y Naim, un joven árabe que trabaja en el taller de Adam. Los cambios de narrador dan distintos sentidos a la misma crisis familiar. La bibliografía del Instituto registra la novela y sus traducciones. La estructura hace de la perspectiva uno de los temas de la obra: los lectores reconstruyen los hechos a partir de voces con conocimientos limitados y deseos enfrentados.

El escenario histórico de la novela es la guerra de Yom Kipur de 1973, pero la acción central sigue siendo las relaciones entre esos personajes. Las decisiones formales permiten que los acontecimientos nacionales entren en la vida doméstica sin convertir el libro en un único discurso público.

El señor Mani y la memoria familiar

El señor Mani (publicada en hebreo en 1990; edición en inglés de 1992) retrocede a través de cinco conversaciones que abarcan varias generaciones, desde el siglo XX hasta el XIX. En cada sección, el lector oye una parte del diálogo y debe deducir la otra. La Biblioteca Nacional de Israel describe la novela como cinco conversaciones que reconstruyen seis generaciones de la familia Mani, desde su emigración de Grecia en 1848 hasta mediados de los años ochenta; consulta su registro de catálogo de El señor Mani. Esta estructura hace que la historia familiar sea parcial por diseño: cada hablante ofrece un relato limitado, no un registro completo.

La herencia sefardí de Yehoshua es un contexto pertinente para estos libros, junto con sus preguntas más amplias sobre la migración, la familia, la lengua y la pertenencia nacional. En 1995 recibió el Premio Israel de Literatura, y El señor Mani fue una de las obras reconocidas en su recepción internacional. Consulta también la historia general de la ficción hebrea moderna.

Fuentes

  1. 1.https://www.ithl.org.il/writer/abraham-b-yehoshua/
  2. 2.https://www.nli.org.il/he/books/NNL_ALEPH997008747487805171/NLI