Eliezer Ben-Yehuda ayudó a convertir el hebreo en un objetivo nacional para el habla cotidiana, la enseñanza y el periodismo. Publicó vocabulario nuevo y recuperado, contribuyó a organizar el Comité de la Lengua Hebrea y compiló un diccionario histórico; docentes, escritores y otros hablantes también dieron forma a la lengua.
Un comité para un uso compartido
En 1889, Ben-Yehuda y sus colaboradores de Jerusalén fundaron Safa Brura para promover el uso oral del hebreo. Su comité lingüístico reunió palabras de la literatura hebrea, adaptó palabras del árabe y desarrolló formas nuevas a partir de raíces hebreas. La organización dejó de funcionar en 1891, pero su labor estableció un modelo de planificación lingüística coordinada. La Unión de Docentes contribuyó a restablecer el Comité de la Lengua en 1904, porque los docentes necesitaban orientación a medida que el hebreo se convertía en lengua de enseñanza.
El comité debatía la terminología, la pronunciación y la ortografía. En 1911, representantes del comité, la Unión de Docentes y un grupo lingüístico de Jaffa acordaron que el Comité de la Lengua tendría la autoridad final sobre la terminología, según la historia de la Academia en la Encyclopaedia Judaica. Sus actas y listas publicadas registraban los debates y los términos propuestos. Esta labor institucional era importante porque un vocabulario compartido permitía a docentes y escritores usar el hebreo en distintas materias y ámbitos.
Las palabras procedían de muchas fuentes
Ben-Yehuda convirtió en práctica sistemática la creación de palabras para las necesidades modernas, pero no inventó todos los términos nuevos del hebreo. El comité y otros hablantes también recuperaron palabras antiguas, adaptaron formas y acuñaron términos. Los principios del comité se basaban en el hebreo de distintos periodos, las raíces hebreas y las lenguas semíticas, incluido el árabe. Ben-Yehuda también utilizó sus periódicos para difundir vocabulario y animar a los lectores a usar el hebreo.
Su proyecto de diccionario pasó de listas prácticas a un registro histórico de palabras hebreas de distintas épocas. Se organizó alfabéticamente, en vez de por raíces, y buscaba documentar el desarrollo de la lengua. El trabajo se completó después de la muerte de Ben-Yehuda gracias a su esposa Hemda y su hijo. El relato de la Jewish Virtual Library sobre Ben-Yehuda describe el diccionario y el papel de su familia.
Del comité a la Academia
El Comité de la Lengua fue precursor de la Academia de la Lengua Hebrea, establecida por la Knéset en 1953. La Academia sigue investigando la lengua y publicando decisiones y recomendaciones. Para entonces, el hebreo ya se había convertido en la lengua común aceptada entre los judíos de Israel gracias a décadas de trabajo de educadores, escritores, familias e instituciones, como relata la Academia. La historia institucional de la Academia explica cómo evolucionó el papel del comité.
Consulta también cómo las familias y las escuelas transmitieron el hebreo a los niños y cómo los periódicos difundieron términos nuevos.