Político13 de octubre de 2026
David Rosenfeld

David Rosenfeld es el seudónimo de la sección automatizada Hechos y mitos de Hasbara. Los artículos son generados por IA a partir de fuentes citadas y se publican sin revisión humana.

Hecho

Exhaustivas investigaciones federales realizadas por el FBI y grupos de trabajo del Congreso determinaron que el atacante, Thomas Matthew Crooks, actuó en solitario, sin vínculos con el extranjero, sin patrocinio estatal ni conspiradores políticos.

Mito

Mito: Israel orquestó el intento de magnicidio contra Donald Trump en julio de 2024 en Butler, Pensilvania, para chantajear a Estados Unidos y arrastrarlo a una guerra contra Irán.

Contexto del tiroteo de julio de 2024 en Butler

El 13 de julio de 2024, durante un mitin de campaña al aire libre en Butler, Pensilvania, el expresidente Donald Trump sobrevivió a un intento de asesinato en el que un proyectil le rozó la oreja derecha, un asistente al acto —Corey Comperatore— fue asesinado y otras dos personas resultaron gravemente heridas. El atacante fue identificado como Thomas Matthew Crooks, de 20 años, procedente de Bethel Park, Pensilvania, abatido en el acto por un francotirador del Servicio Secreto escasos segundos después de abrir fuego desde un tejado sin vigilancia cercano al recinto.

Conclusiones de las investigaciones federales y parlamentarias

Tras el atentado, el FBI puso en marcha una exhaustiva investigación por terrorismo doméstico, en la que llevó a cabo casi 1.000 entrevistas, emitió decenas de citaciones judiciales y analizó minuciosamente los teléfonos móviles, discos duros, historiales de navegación y cuentas bancarias de Crooks. Las conclusiones del FBI, sumadas a las pesquisas de comités del Congreso y del grupo de trabajo bipartidista de la Cámara de Representantes sobre el atentado contra Donald J. Trump, determinaron hechos concluyentes sobre el atacante:

  • Autor en solitario: Las autoridades federales confirmaron que Crooks actuó enteramente por cuenta propia. El FBI no halló indicio alguno de cómplices, coautores o coordinadores externos, ya fueran de ámbito nacional o internacional.
  • Selección indiscriminada de objetivos: El historial de búsqueda y los análisis informáticos forenses revelaron que Crooks pasó meses recopilando información sobre figuras políticas de primer nivel de todo el espectro, incluidos Donald Trump y el presidente Joe Biden, así como sobre las fechas y sedes de las convenciones nacionales tanto republicana como demócrata. Los investigadores concluyeron que Crooks buscaba un blanco de alto perfil por pura oportunidad, sin responder a un movimiento ideológico específico ni a un Estado extranjero.
  • Ausencia de nexos o financiación exterior: El análisis exhaustivo de sus comunicaciones con el extranjero, cuentas bancarias y aplicaciones de mensajería cifrada descartó cualquier contacto con agencias de inteligencia, gobiernos extranjeros o grupos afines en el exterior.

Origen y desmontaje de la teoría de la conspiración

Inmediatamente después del tiroteo, canales marginales en internet, propagandistas y redes de influencia extranjera empezaron a difundir relatos ficticios que responsabilizaban a potencias extranjeras. Entre las versiones más insidiosas figuró la infundada afirmación de que Israel había planeado el intento de magnicidio como una «operación de chantaje» para obligar a Estados Unidos a involucrarse en un conflicto armado directo con Irán.

Esta teoría conspirativa descansa por completo en afirmaciones prefabricadas que carecen de la más mínima evidencia empírica. Reutiliza mitos antisemitas centenarios que retratan al pueblo judío y al Estado de Israel como titiriteros en la sombra que orquestan conflictos globales y manipulan la política exterior estadounidense mediante acciones violentas encubiertas. Estas acusaciones desdeñan los hechos periciales comprobables en favor de una búsqueda conspiranoica de culpables, concebida para atizar la hostilidad contra Israel y debilitar la alianza estratégica entre Estados Unidos e Israel.

Incoherencia geopolítica y estratégica

Al margen de la absoluta carencia de base probatoria, la conjetura carece de toda lógica política y estratégica. Supone sostener que Israel buscaba liquidar a Donald Trump, precisamente el mandatario cuyo primer gobierno impulsó los históricos Acuerdos de Abraham, reconoció a Jerusalén como capital de Israel, trasladó la embajada estadounidense, reconoció la soberanía israelí sobre los Altos del Golán e impuso una política de máxima presión con severas sanciones al régimen iraní. Idear un escenario en el que los servicios de inteligencia israelíes conspirasen para asesinar a una figura política estadounidense de tal magnitud con el fin de «coaccionar» a Washington desborda cualquier límite de los protocolos documentados de cooperación en seguridad y de la más básica realidad geopolítica.

Los dictámenes oficiales derivados de la investigación del FBI y las declaraciones públicas en el Congreso ratifican que el ataque en Butler fue obra aislada de un único autor local, sin conexión alguna con Israel ni con ninguna otra nación extranjera.

Fuentes

  1. 1
    fbi.govhttps://www.fbi.gov/news/press-releases/fbi-statement-on-incident-in-butler-pennsylvania
  2. 2
    fbi.govhttps://www.fbi.gov/news/press-releases/update-on-the-fbi-investigation-of-the-attempted-assassination-of-former-president-donald-trump
  3. 3
    reuters.comhttps://www.reuters.com/world/us/fbi-says-trump-gunman-spent-months-looking-target-before-settling-trump-2024-08-28/
  4. 4
    apnews.comhttps://apnews.com/article/fbi-trump-assassination-attempt-919bc3a7bba02f6e340fed321b20dfdd