Procedimiento parlamentario según la Ley Básica: El Gobierno
Bajo el marco constitucional israelí establecido por la Ley Básica: El Gobierno, la ciudadanía nunca elige directamente al primer ministro, ni este es proclamado inmediatamente después de unos comicios. Los ciudadanos israelíes votan por listas de partidos de ámbito nacional y no por candidatos individuales a la jefatura del poder ejecutivo. Los 120 escaños de la Knéset se distribuyen mediante representación proporcional entre las formaciones que superan el umbral electoral. Dado que ningún partido político ha conseguido jamás por sí solo una mayoría absoluta de 61 escaños en la historia de Israel, el poder ejecutivo se vertebra invariablemente a través de coaliciones multipartidistas.
El procedimiento legal para designar a un primer ministro se pone en marcha únicamente tras el escrutinio y la certificación oficial de los resultados por parte del Comité Central de Elecciones. Tras dicha certificación, el presidente de Israel mantiene consultas con representantes de cada una de las fracciones con representación en la nueva Knéset. En función de qué legislador demuestre mayores posibilidades de aglutinar el respaldo parlamentario, el presidente encomienda a un diputado designado un mandato formal de hasta 28 días, prorrogable por 14 días adicionales, para negociar una coalición. Solo cuando la propuesta de gobierno presenta sus directrices programáticas y los nombramientos ministeriales ante el pleno de la Knéset y obtiene la mayoría absoluta en una moción de confianza, el nuevo primer ministro jura formalmente su cargo.
El resultado electoral sin mayorías de octubre de 2026
Las elecciones a la Knéset celebradas el 27 de octubre de 2026 arrojaron un desenlace inconcluso que dejó al parlamento en un punto muerto, lejos de consagrar a un vencedor inequívoco. Según informó Fox News, la alianza derechista y religiosa del primer ministro Benjamín Netanyahu obtuvo 53 escaños, situándose lejos de los 61 necesarios para gobernar en solitario, a pesar de que su partido, el Likud, siguió siendo la fracción más votada de forma individual con 26 actas. Por su parte, el exjefe del Estado Mayor de las FDI, Gadi Eisenkot, guio a su formación centrista Yashar hasta los 21 escaños, encabezando un bloque opositor que suma 48 diputados. Un notable repunte en la participación de los votantes árabes otorgó 19 escaños a la Lista Conjunta y a Ra'am, configurando una mayoría aritmética anti-Netanyahu de 67 parlamentarios; no obstante, las profundas divergencias ideológicas impiden perfilar una coalición inmediata y cohesionada.
Lejos de producirse la proclamación formal de un nuevo jefe de gobierno, el escenario poslectora dio paso a un complejo periodo de negociaciones políticas. Según pormenorizó CNN, ni Netanyahu ni Eisenkot reúnen por sí mismos los 61 escaños preceptivos. A lo largo de la campaña, Eisenkot se comprometió a no integrarse en ningún gabinete liderado por Netanyahu, al tiempo que referentes opositores del espectro conservador, como Naftali Bennett y Avigdor Liberman, han expresado serios reparos frente a una coalición supeditada al respaldo de los grupos árabes. Entre los posibles desenlaces figuran arduas conversaciones para forjar un gobierno de concentración nacional, una administración opositora en minoría sostenida mediante acuerdos puntuales o un bloqueo prolongado que precipite una nueva convocatoria a las urnas.
Gabinete en funciones y ronda de consultas para la investidura
Tal como detalló The New York Times, el presidente Isaac Herzog comenzó a programar a principios de noviembre de 2026 la ronda de consultas con los líderes de las distintas formaciones políticas para determinar quién recibirá el primer mandato presidencial destinado a tejer una mayoría de gobierno. A lo largo de este trámite de orden constitucional, Benjamín Netanyahu permanece como primer ministro en funciones. La legislación israelí prescribe expresamente que el gobierno en ejercicio continúe en sus funciones hasta tanto un nuevo gabinete obtenga la ratificación de la Knéset y preste el juramento preceptivo. Las afirmaciones que dan por investido a Gadi Eisenkot como nuevo primer ministro tergiversan por completo el funcionamiento del sistema parlamentario de Israel, sustituyendo el riguroso proceso jurídico de conformación gubernamental por especulaciones políticas infundadas.